Franquicias en Estados Unidos:



Una franquicia es una forma de iniciar un negocio que permite a un emprendedor, el franquiciatario, imitar el modelo de negocio del propietario de la franquicia bajo su supervisión y control.


Una franquicia, desde el punto de vista del propietario original de la franquicia, es una forma de expansión de su negocio, con poca o muy baja inversión, confiando la administración, pérdidas y ganancias de cada nueva unidad al emprendedor.

La franquicia establece un compromiso con el franquiciatario mediante un contrato y recibe su primer beneficio al recibir un monto inicial de licencia, llamado “franchise fee” que paga el franquiciatario al propietario de la franquicia. El acuerdo de operación o contrato de la franquicia determina que el franquiciatario pague una regalía (un porcentaje de las ganancias o ingresos) al franquiciador cada semana, fine de mes o trimestre y es bajo esta modalidad que la franquicia gana dinero.

La franquicia, desde el punto de vista del franquiciatario, es un modelo de negocio probado, una operación, frecuentemente con años en el mercado, que ha perfeccionado sus productos y servicios, mejorando sus procesos y adaptando sus costos de producción y precios de venta de tal manera de convertir al negocio en rentable. El franquiciatario no tiene que inventar nada, no tiene que buscar que idea de negocio ni evaluar si el proyecto tiene o no tiene potencial, debido a que la franquicia es un negocio actualmente operativo es fácil comprobar si es o no es rentable, si tiene o no tiene clientela y si tiene o no tiene potencial de desarrollo.

El franquiciatario aprovecha una marca, propiedad de la franquicia, que ya ha generado un reconocimiento en la sociedad, haciendo mucho más sencillo abrir una nueva unidad del negocio, puesto que, automáticamente, logra el reconocimiento dentro de su zona de influencia.

El franquiciatario no tiene que hacer una investigación de mercado para evaluar si su idea o proyecto de negocio es viable en términos de mercado, no tiene que diseñar el material de mercadeo, ni tampoco hacer cálculos de costos para determinar el precio de venta de sus productos o servicios, una franquicia es similar a seguir una receta, hay poco que queda bajo la responsabilidad del franquiciatario, principalmente colocar publicidad, solicitar o comprar el inventario (que ya ha sido previamente calculado y se han negociado proveedores) y poner a la venta los productos o servicios de acuerdo a manuales muy detallados.

Una franquicia no es una garantía de éxito para el emprendedor, pero al seguir y usar un modelo de negocios previamente desarrollado y generalmente exitoso el nivel de riesgo, comparado con iniciar un proyecto desde cero, es mucho menor.

Step by Step Franchise es un directorio de franquicias que ofrece información general sobre franquicias en Estados Unidos y servicios de asesoría individualizados para ayudar al emprendedor a encontrar la franquicia que se adapta a su perfil.